Lactancia materna: De cuando aprendí a ser mamá sin bebe

Mi deseo con este relato es compartir nuestra historia con mamás cuyos bebés murieron. Es brindar información, que lejos de ser científica, es aquella que a mi me dio alivio, paz y ayuda. Ayuda en un momento en el cual la necesite mucho. La información precisa. Duelo y lactancia pueden convivir. Como el hecho de aprender a ser mamá, de una bebe que partió. 

Te deseo que vivas este procesos a tu propia manera, quizás inmensamente triste porque tu bebe ya no esta o profundamente honrada por poder dar leche aunque no puedas dar la teta. Te deseo que puedas validar tus emociones, y simplemente sepas que hacer en relación a tu cuerpo capaz de nutrir. Te deseo que no tengas que vivir la desesperación de no saber qué hacer. Y que recibas pronto un abrazo, como ojalá también lo sean estas palabras o el video.

Te cuento ahora un poco de nuestra historia: 

Nuestra hija nació un lunes a la noche en Agosto. Era tan pequeña, que entraba justo en mi mano. Nació con una mano en el corazón y la otra debajo del cordón umbilical, sobre su útero. Nació, ya habiendo dejado esta vida, ya que el embarazo se había detenido en el quinto mes. Aunque ella había muerto; parirla, recibirla y conocerla fue uno de los momentos más sagrados y llenos de felicidad de mi vida. La felicidad convive con una inmensa tristeza, sin embargo recordando ese momento, yo solo me sentía maravillada, que esa pequeña niña, la mas hermosa que jamas habia visto, era nuestra hija. Por alguna razón murió muy temprano. Pero en ese momento solo verla, sentirla, haberla parido… tenerla en nuestras manos y mirarnos con su papa a los ojos, llenos de lágrimas de emoción, reconocer que ese ser era quien nos eligió y a quien elegimos para vivir esta experiencia con todo el amor, que la verdad, ella nos enseñó. No olvidaré nunca ese momento, ni como ella era, ni como la enterramos con tanto amor en una ceremonia en honor a su vida. El cuerpito de nuestra bebe descansa, junto a la placenta cuyo alumbramiento fue unos 40 minutos después de su parto, debajo de un almendro. Su alma siguió camino, ojala sabiendo lo mucho que la amamos. 

Tres días después de su nacimiento y partida, amaneci con los pechos inmensos (ya en el embarazo mi compañero y yo bromeabamos con llamarles “planteas” a mis pechos…), muy adoloridos y muy calientes. La verdad, ni lo había pensado. No había ni pensado que eso podría llegar a suceder. Tampoco nadie me lo había contado. Después del parto, y del legrado que en mi caso también fue necesario, solo me dijeron que usara un corpiño ajustado. Recién parida, después de la intervención, y solo queriendo tener a mi hijita en brazos las horas que tendría con ella, ni se me ocurrió preguntar: ¿Pero porque un corpiño apretado? o ¿Ah, perdón, es una posibilidad que baje la leche? o   ¿Y si es que baja, que debo de hacer? Tres preguntas básicas, pero yo recién había sido mamá de una bebe con alas, y ni se me cruzó por la cabeza la verdad. 

Era el primer día calmo desde que había nacido y partido nuestra hija, nuestro plan era llorar, dormir, ordenar la casa, abrazarnos y estar en calma. Pero yo estaba totalmente descolocada, sin saber que hacer y muy adolorida también. El miedo a la mastitis después de todo lo que ya había atravesado mi cuerpo, me dejó desconcertada. Pero más desconcertada me dejo la (des)información sobre lactancia que recibí. Muchas mamás de bebés con vida me dieron muy buenos consejos, pero que en muchos casos simplemente no aplicaban a mi. Los videos de Youtube también, eran muy buenos sin embargo tenía que dejar de mirar cuando veía al bebe con su mama. Deseaba tanto que mi hija estuviera conmigo. Los consejos médicos iban de no hacer nada, hasta acusarme de no haber hecho lo que me habían dicho del corpiño apretado y que por eso me había bajado la leche. Pasamos un día horrible (lo digo en plural porque si yo no sabia que hacer conmigo misma, imaginense mi compañero), al decir verdad, y después de los días llenos de amor y de dolor que habíamos tenido, sentirme tan desconsolada y desconcertada, no ayudó. A la tarde había logrado sacarme el frasquito lleno de leche, dando alivio a mis mamas, y mientras algunas lo celebraban conmigo, otras personas me trataron mal por haber permitido que la leche fluya. Al final del día, recuerdo diciéndole en llanto a la puericultura que iba a venir a verme al día siguiente que no podía oír ni un audio, ni un consejo, ni nada más ese día, ya que simplemente estaba sobrepasada en todo sentido. Ahí me di cuenta, que si en la lactancia aún hay mucho que desconocemos, la lactancia después de la muerte de un bebe, era un tabú inmenso. Asique aquí estoy contando nuestra historia. 

Al día siguiente la experta en lactancia, que gracias a ella!, vino a nuestra casa a acompañarme, me dijo que la bajada de la leche puede ocurrir a partir de la semana 12 de embarazo, aproximadamente. Puede ocurrir, no debe ocurrir. Hay madres cuyos bebés partieron en la semana 30 y no les bajó la leche, y eso no las hace menos madres. Cada maternidad es diferente y eso es también así cuando el/la bebe se va. Lo importante es saber que puede pasar, y estar informada de que hacer en ese caso. 

Cuando la placenta se desprende de la pared uterina, en ese momento el cerebro envía los mensajes necesarios para que la glándula mamaria entienda que llegó el momento de nutrir. Si en ese momento no se toma un medicamento o se da la vacuna para que eso no ocurra, la leche materna puede bajar. En nuestro caso, a ese proceso natural se le sumó que nuestra hija nació con calma y con mucho amor, la tuvimos en brazos, la arropamos, y la llevamos a la tierra. Eso hizo que junto con el inmenso dolor, también pudimos sentir muchísimo amor, y eso liberó la hormona llamada oxitocina que fomento la bajada de la leche. Al menos que decidas donar la leche, es importante caminar un sendero muy delgado en el cual te sacas la suficiente leche como para prevenir mastitis, sin embargo lo suficientemente poco como para no instalar la lactancia y que también TU CUERPO ENTIENDA LO QUE TU ALMA AÚN ESTÁ INTENTANDO ASIMILAR: EL HECHO QUE TU BEBE SE FUE. Este es el desafío tangible de la lactancia después de la muerte de tu bebe. Pero una vez que sabes como hacer, ojala recibiendo la información a tiempo y estando acompañada, podrás encontrar tu manera de andar este sendero. 

Claro que tomar la pastilla recetada por tu obstetra es una opción, más una opción que en mi caso descarte. Yo elegí este camino, pero se puede acompañar con tomar un medicamento que ayuda a cortar el proceso. También de esto escuché tanta información contradictoria, que yo decidí seguir con lo que me hacía sentido a mi: Que siga su curso natural y yo brindarle toda la atención del cual era capaz. 

Así comencé a hacer la extracción manual de mi leche, gota por gota. En total estuve una semana recogiendola en los frasquitos de lactancia. Una semana desde aquel día que la leche bajo (el día que mi desesperación era más grande que mis tetas), hasta que sentí que el proceso estaba llegando a su fin. Ahora, tres semanas después de la partida de nuestra hija, a veces aun sale una gotita. Controlo mis pechos para que no hayan nudos. Pasaron de ser inmensos, a estar algo caídos. No me molesta, ya que me dice que he sido, y siempre sere, mama. Aunque nuestra hija haya partido. 

Esa fue la oportunidad que la leche materna, que nuestra hija, me dio. Si, fue una inmensa tristeza, hecha materia, en el momento de tener leche sin destinataria. Y a su vez saber que esas gotitas de amor solo salían de mí, porque hubiera sido capaz de nutrirla. Y eso lo convirtió en sagrado para mi. 

Tambien averigue que se puede hacer con la leche materna, y quiero contarte de eso, sobre todo en relacion a la decision si donar leche o no. Donar leche materna, requiere que instales la lactancia. Es decir, que te saques leche cada tres horas con el extractor, que la almacenes de la manera adecuada para luego poder donarla. Creo que es una opción maravillosa, y ojalá cada vez haya más bancos de leche que reciban la leche de las mamás cuyos bebés partieron (En Mendoza aún no es el caso). No se si lo hubiera hecho si el banco de leche local, la hubiera recibido. Llamé para averiguar y me dijeron que hace tiempo que están queriendo cambiar ese protocolo o reglamento. Si me informe como seria y aprendí que no solamente se trata de ese proceso que tiene complejidad y requiere de mucho esfuerzo de la mama, sino que también, al instalar la lactancia, luego hay que hacer el proceso de “destete”, que puede hasta durar varios meses. 

Otra opción es llevar la leche al lugar donde fisica o simbólicamente, esta tu bebe. En nuestro caso, llevamos casi toda la leche, y la ofrendamos a la tierra, al almendro de bajo del cual está el cuerpo de nuestra hija. Muchas mamás sin embargo nunca llegan a conocer a su bebe (sobre todo si el/la bebe parte en el primer trimestre) o quizás no pueden llevar a su hije al lugar deseado a descansar en paz. Esto muchas veces hace que el dolor sea aún más grande. Por eso darle un lugar físico, real y tangible, puede ser de gran ayuda. Y cada planta o árbol agradecerá ese Oro blanco líquido, que tu leche es. Porque creeme que tu leche vale tanto mas que el oro. 

Nosotros también averiguamos para hacer joyas con la leche. Ahora mi compañero tiene una joya con la ceniza del fuego ceremonial que prendimos el día que enterramos a nuestra bebe, y yo tengo una joya hecha de leche materna. Usarla y verla siempre me recordara a mi hija, y el hecho de que soy su mama. 

Querida mamá, esta información no busca ser completa ni empírica, sólo es lo que a mi me ayudo. En el video podrás ver como es el masaje y la extracción manual, como podes recolectar tu leche. Ojalá te ayude. Honro tu camino, como mujer y también como madre. Porque todas las mamás debemos de aprender a ser madres. Solo que quizas a vos, como a mi, te toca aprender a ser mamá sin un bebe en los brazos. Te y nos bendigo en este camino.  

Con amor, Ayelen 

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