Qué es la Ginecología Natural Autogestiva

Si desde chicas nos enseñan que es normal que una persona desconocida “entre” en nuestros cuerpos, antes de que nosotras conozcamos nuestras vaginas; si el hecho que nos abran las piernas, abran el espéculo, entren y saquen herramientas medicas sin el acompañamiento psicoemocional y educativo necesario… si esto es normal… Es también normal que lleguemos a parir habiendo naturalizado esos tratos. Porque estos tratos serán naturales en nuestras vidas. Por eso, creo que es necesario replantear una ginecología diferente en nuestras vidas y en las vidas de las mujeres que vienen después de nosotras.

‘Ginecología’ se refiere tradicionalmente a la “parte de la medicina que se ocupa del aparato genital femenino y sus enfermedades, incluidas las glándulas mamarias.” Me llama la atención en esta definición de que ya parte de la base de que la medicina se ocupa de las enfermedades. Imagina, por un instante, un mundo donde la medicina se encargue de la salud. Este será el enfoque que veremos también en esta escuela. Entonces, definimos por nosotras mismas que la ginecología (nuestra) se ocupa del aparato genital femenino en su estado de salud y en casos de desequilibrios. 

Combinado con la palabra ‘natural’, se refiere a los cuidados de la SALUD del aparato genital femenino con ayuda de herramientas provenientes de la naturaleza sin derivar estos cuidados con químicos u otras fórmulas que no derivan exclusivamente de la madre tierra y el tratamiento natural en caso de desequilibrios de esta salud.

La palabra ‘autogestiva’ se refiere a que sos la primera responsable de tu salud, sos la única dueña de tu cuerpo, la única que habita tu cuerpo y por ende quien sabe que decisiones tomar. Gestionar significa hacer las gestiones necesarias para conseguir o resolver una cosa. En este caso autogestiva se refiere a que serás vos y solo vos la que hagas las gestiones necesarias para cuidar tu cuerpo y resolver los misterios del mismo para honrarlo, cuidarlo, sanarlo y sostener tu estado natural de salud. Tomando esta mirada, es tan importante que recuperemos la soberanía sobre nuestro cuerpo; templo. Aprendamos desde cero si es necesario, deconstruyamos para construir. 

Hoy, te invito a hacerte estas preguntas: 

  • ¿Cuándo fuiste por primera vez a la ginecóloga/ginecólogo? ¿Recordás cómo fue? 
  • ¿Cómo te sentiste en el vínculo con la ginecología? ¿Te has sentido acompañada?
  • ¿Qué frases vienen a tu mente en relación a la ginecología?
  • ¿Reconoces alguna herida en relación a la ginecología en tu vida? 
  • ¿Alguna vez te observaste íntimamente, con ayuda de un espejo? 
  • ¿Alguna vez te observaste íntimamente interiormente, con ayuda de un espejo, linterna y espéculo?
  • ¿Qué desequilibrios ginecológicos has tenido o tenés? ¿Cómo los has sanado, los estás sanando?
  • ¿Con que sensaciones vas a la ginecóloga o el ginecólogo? 
  • ¿Cómo te gustaría que fuera ir a la ginecóloga/ginecólogo? 

La ginecología natural autogestiva es la herramienta para volvernos verdaderamente habitantes de nuestro propio cuerpo. Habitarnos y habitar nuestra naturaleza, es el primer y más importante paso, reflejo del amor propio. La ginecología nos llevara a tener una relación directa con nuestra salud íntima y esto debe formar parte, ya que nos tomamos y responsabilizamos por nosotras mismas, por completo. 

Consulta en esta página, por el contacto de mujeres guardianas que te puedan guiar, para comenzar a desandar los caminos andados, y conocerte a vos misma, tomando tu salud íntima en tus manos. 

¿De dónde viene la sexualidad? 

Robado de notas sueltas, sentipensamientos libres,  guardadas en un cuaderno, allí tiempo atrás. 

¿De dónde viene la sexualidad? 

De lo sutil, de lo invisible, del universo, de la creación. 

La sexualidad es una vía para conectarnos con la dicha absoluta, hasta la iluminación. 

La sexualidad es la posibilidad de integrar nuestras partes, así toda nuestra creatividad potencial. 

La energía orgásmica es la energía capaz de sanar, podemos dirigirla. 

Sin embargo, en nuestras vidas, suele venir de afuera, de lo que aprendimos. 

¿Y que aprendimos? 

Aprendimos que la sexualidad es genital. Orientada en la Penetración.

Tenemos la parte animal, pero nos falta conectar con la parte humana. 

Tenemos que llenarnos, todo el tiempo todo tiene que llenarse. Tenemos miedo al vacío.

Cuantas más llenas estamos, más estimuladas… más nos cuesta sentir.

 La posibilidad y necesidad de vaciarnos. 

Cuanta más llenas estamos, mas queremos. Queremos más más más.

 Y nada nos alcanza, necesitamos más contacto, más fuerte. 

Buscamos intensidad para sentirnos llenas, cuando en realidad se trata de volver a la LENTITUD. 

Aprendimos el sexo mecánico y frenético. 

Lo aprendimos en la tele, en las películas, en cada chiste, meme, en cada canción. 

Muchas veces el objetivo es la penetración o el orgasmo. 

¿Qué pasa si le quitamos esos dos objetivos? 

Qué sanador que puede ser un verdadero ayuno sexual. 

Vaciarme verdaderamente y reaprender.

A veces nos llevamos a situaciones límites, para darnos cuenta. 

¿Porque nos llevamos a situaciones límites? 

Consentimiento, es más que con-sentimiento. 

El consentimiento empieza conmigo misma. 

¿Que nos gusta? ¿Que no nos gusta? 

¿Que nos duele, que nos molesta? 

Todas ellas son puertas, puertas para conocernos. 

Mecanismo: Estamos calientes, queremos coger.

Son movimientos mecánicos que generan tensión. Proyectamos en el/la otra. 

Nos perdemos allí. La tensión nos imposibilita sentir. 

¿Qué pasa que vivimos en tensión? 

¿Que no queremos sentir? 

¿Ante que me estoy defendiendo? 

¿A que le estoy poniendo corazas? 

La sexualidad es lo contrario a la rigidez. 

Nuestra energía sexual femenina realmente es un cuenco de luz. 

Nos cuesta valorar eso. 

Entonces a veces el programa es dejar que nos la quiten, regalarla sin saberla un tesoro. 

Y a veces el programa es quedárnosla. 

En ambos casos nos estamos robando a nosotras mismas.

Es extraño, ¿no? Nadie Coge, pero todos tienen hijes. 

Es tan contradictorio porque hay una “gran liberación sexual”. 

Tele, propaganda, todo es sexo y a su vez, hay tanta represión. 

Sexo, puede ser la posibilidad de vida, o la posibilidad de manipular y destruir. 

Seduzco al policía para no tener una multa, me visto así para entrar al boliche, o sonrío un instante de más, ya que sé que ayuda. 

A veces es muy sutil. También nos lo enseñaron así. 

Santas, pero generadoras de fantasías. 

Algunas maneras de vivir la religión o la espiritualidad, destruyeron una llave. 

Ser espiritual como despojo de todo lo que es placer. 

Esto es dejar la energía femenina de lado. Cuando de hecho la sexualidad es una llave para el ser espiritual.

¿Qué pasa si nos conectamos con el cuerpo como una meditación? 

Tomarnos el tiempo de ablandar el cuerpo. 

Usar esa potencialidad para estar saludables, solo con la intensión y la respiración.

La sexualidad es infinita, no tiene límites. Se abren espacios que son difíciles de explicar con palabras. 

Conocernos primero a nosotras. 

¿Que nos da miedo? 

¿De dónde viene el miedo a la entrega? 

Qué difícil es tener sexo queriendo estar en control. 

Que diferente es el sexo con Entrega. 

Estamos acá para vivir el placer.